martes, 19 de mayo de 2015

El comienzo: Garaulet

Hoy, por primera vez en mi vida, he ido a un centro de nutrición. Iba muy mentalizada del peso que indicaría la báscula, pues como le he dicho al especialista, soy asidua a pesarme con cierta regularidad.
Efectivamente mis cálculos no iban desencaminados a lo que marcaba la máquina: 77 kg, y con el plus de la ropa. Esperaba algo más, por lo que incluso me he sentido satisfecha.
Cual ha sido mi sorpresa cuando, en vez del peso, lo que ha analizado el nutricionista ha sido mi índice de grasa corporal (haciéndome, por supuesto, pasar por distintas máquinas que corroboraban y ayudaban el cálculo de dicha medida). No se imagina nadie lo cegada que me he sentido todo este tiempo. No solo eso, sino lo absolutamente equivocada que estaba, y lo jodidamente necesario de acudir a un centro de nutrición.
A pesar de mi peso proporcional a mi gran altura, a mi complexión, a mi índice de MASA corporal (un poco por encima de lo estipulado como saludable y recomendado), y de mi apariencia, las cifras han desvelado lo que estaba oculto y yo más temía: mi índice de GRASA corporal es de una persona considerada dentro del rango de la obesidad.
Un índice de grasa corporal considerado saludable para mi edad (18) y mi sexo, sería no pasar de un 25% , yo me encuentro en un 34'4%, casi un 10% más.
Tanto a mi como al chico se nos ha cambiado la cara. Él, por su experiencia, su profesionalidad, y su intención de no incomodarme (supongo), no ha mostrado apenas su sorpresa, pero mi reacción (sobretodo interna) ha sido de un completo asombro. No esperaba ese dato. Es cierto que si me pongo a analizar con seriedad todos estos años que llevo comiendo porquerías las cuentas salen solas, y más al nivel que yo como porquerías, nivel alto/profesional, pero jamás creí que eso me afectaría tan profundamente, es decir, que mi cuerpo realmente se resintiera, que por dentro la realidad fuese tan distinta a la externa.
Estoy flipando, de verdad.
Mi madre está en el mismo centro que yo y cuando le hicieron a ella el estudio le salió un porcentaje de 26 (un 1% más del límite aconsejado), y yo, con 20 años menos, tengo un índice de grasa corporal por el que cualquier médico me diagnosticaría obesidad. Genial.
Una cosa es clara: estoy muy contenta de haber obtenido estos datos, de haber conocido la verdad, lo que se esconde tras mi piel. Ahora lo se y ahora puedo de verdad ser consciente de las consecuencias de mis actos. Ahora sé que mi salud depende de mi alimentación y que es seguro que voy a poner todo de mi para, al finalizar el tratamiento de dieta, tener un índice de grasa recomendable y dentro de lo normal. Plenamente segura es poco.
Esto ha supuesto un antes y un después en mi vida que, dentro de unos meses contaré como una anecdota. Voy a hacer las cosas bien de una vez por todas, tengo el empujón que necesitaba, ahora estoy más segura que nunca.

Allá voy

martes, 30 de diciembre de 2014

Where is the day? Today is the day

Mi nombre es Victoria y, recién cumplidos los 18 no hay día en mi vida que no esté empezando una dieta o rompiéndola, o lo que es peor, las dos cosas a la vez.

Desde bien pequeña me ha gustado comer, de hecho siempre he sido una niña muy alta y rechonchita, con mollitas adorables. Mis dos hermanos, al contrario que yo, son atléticos y delgados. Su increíble forma física y su aspecto son siempre objeto de admiración en la familia. Les he tenido envidia sana siempre por eso!

Nunca he llegado al extremo de estar "gorda" y mucho menos obesa. Para nada, no es ese mi caso.
Compro la ropa en sitios normales y hago vida absolutamente normal. El único problema es que me miro al espejo y veo una genial persona encerrada en un cuerpo que no merece, grandota es el adjetivo que describe mi físico, muy alta y robusta, no gorda. Lo merece por ser tan comilona y por hartarse a comer como lo ha hecho, pero, no como la mejor versión de uno mismo que todos queremos alcanzar.

Ni os imagináis la cantidad de veces que he empezado y acabado una dieta, en serio. Hay dietas que he empezado y acabado un mismo día.

Ahora más que nunca he subido de peso y llevo una alimentación que deja muchísimo que desear, debido a la cantidad de comida basura que ingiero o las veces que como cosas que no me hacen sino perjudicarme a destiempo.

Francamente, estoy cansada.

Estoy cansada de saber día tras día que puedo ser alguien mejor y que nadie salvo yo misma soy la que me lo impido.

Estoy cansada de mirarme al espejo y ver todos los días a una persona que hace como que lucha para superarse pero abandona. No me considero una perdedora, pero la fuerza de voluntad no esta siendo mi fuerte estos días, ni estos meses, ni estos años...

Estoy cansada de estar acomodada en los 70 y pico sabiendo que mi peso no es ese, que me miro al espejo y no quiero ver reflejada toda esa grasa y alimentos asquerosos que parecen representar mi dieta y que sobretodo no quiero que formen parte de mi futuro!

No lo habré conseguido mantener hasta el final, no habré conseguido terminar la carrera hasta ahora, pero este es el momento, porque definitivamente he llegado a los ansiados 18 y no en la manera en la que soñaba a los 14, en las mismas circunstancias.
No pienso aguantar un día más sin demostrarme que lucho por mi misma, que merezco algo mejor, un futuro mejor, y un presente mejor. Suficiente pasado de atracones y abandonos he tenido al respecto.

No pienso llegar a los diecinueve años de esta forma tan poco saludable, sin educar a mi estomago, porque seguiré engordando y pasaré de lo que soy hoy a una "digievolucion" 3 tallas mas grande y nada de eso!

Es el momento, el 2015 es el momento, es una señal, el 15, la niña bonita, la niña que se quiere, la niña que se cuida y que se educa y se demuestra que puede.

No voy a hacer como tantas y tantas veces he hecho de decir "bueno, el dia 1 empiezo, que solo quedan 2 días, estos dos días me hincho". NO NO Y NO. Esta vez va a ser diferente y por eso, hoy día 30 de diciembre de 2014 ha empezado una nueva etapa de amor, cariño, disciplina y convencimiento en mi vida.
Otros han podido y yo voy a poder también.

El mes que viene una Victoria renovada de positivismo, reeducándose y en una nueva piel mas autentica que nunca volverá a escribir un post en el blog, pero, como para eso queda aun mucho tiempo y he leído en muchiiiisimos sitios que las metas tienen que ser estructuradas y a corto plazo voy a:
1. Pesarme todas las semanas, por tanto el dia que me pesaré esta semana será el domingo (porque si, porque yo el domingo lo vale)
2. Escribir tras haberme pesado un post en el blog
3. Hacerme una fotografía cada mes y ver los resultados!

Asi que vamos allá! PRÓXIMA META: 74.0